THE LESBIAN SISTERS

THE LESBIAN SISTERS
Fotos de Eugenia Gusmerini

sábado, 6 de febrero de 2016

Breve bosquejo sobre la amistad y algunos de sus alrededores



Una piedra lanzada por la mano de un amigo es como una flor. Proverbio árabe

Artículo publicado en el número XXVIII de la Revista Excodra

Ahora que afronto una minúscula reflexión sobre la amistad, me pregunto cuándo el ser humano -o algunos de sus homínidos predecesores- generaron por primera vez una relación de amistad. ¿Quizás en la celebración de una caza? ¿Quizás en un intercambio de herramientas o abalorios? ¿Quizás en la felicidad de un nacimiento profetizado? ¿Quizás a partir de una alianza entre tribus enemigas que se dieron cuenta de que juntas alcanzarían objetivos superiores? Sin embargo, no puedo evitar recurrir a mi génesis cultural y entrever una incipiente relación de amistad entre la serpiente y Eva y, por supuesto, entre Adán y Eva. La confianza depositada en los consejos de la serpiente parece obvio que es, por un lado, la ruptura de una eternidad que por otra parte la criatura creada por Dios, nunca pidió, y por otra, la ruptura de la confianza entre hombre y mujer -que tantos prejuicios nos ha generado a nosotras-, con el mordisco de la manzana. El origen mítico de esta ruptura de confianza conforma buena parte de la esencia de nuestra sociedad occidental. Pues también el laicismo surge del rechazo a las religiones monoteístas, principalmente la católica. La amistad es confianza depositada en una alianza entre dos seres.
Para los estoicos, la amistad procede de una característica proporcionada al hombre -hoy dirían ser humano, pero ya sabemos que los griegos cuando hablaban de hombre se referían al sujeto masculino singular- por la naturaleza, que es la sociabilidad; por otro, el origen del afecto amistoso se encuentra en la atracción mutua que experimentan las personas de bien al encontrar en las demás semejanzas basadas en el ejercicio de la virtud; no es, desde luego, tal como defienden los epicúreos, la manifestación de una carencia que desea suplirse con un amigo, según podemos encontrar en la introducción al libro de Cicerón, Sobre la amistad. En el estudio de Cicerón, la amistad se observa también desde la perspectiva que aporta la división del vínculo amistoso en el ámbito privado y en el ámbito ideológico. Establece, el noble romano, una característica irrenunciable que constituye el éxito de una relación amistosa: la lealtad.
La amistad es el amor incondicional hacia otra persona exento de la rémora de la cotidianidad compartida desde la intimidad. A una amistad no le exigimos la constancia en las facultades, en la demostración de afecto continuado y los trabajos diarios de labranza para el crecimiento mutuo, como sí se la demandamos a las personas que, por suerte o por desgracia, son nuestras parejas. Como ocurre con las parejas, entre los-as amigos-as se producen los flechazos -siempre recordaré la primera vez que vi a mi amigo Albert o a mi amiga Ana entrar en clase, uno de dramaturgia, la otra del Instituto- que pueden ser mutuos o unilaterales, pero que logran despertar en algún momento lo que no hemos visto en ellos-as o no han visto en nosotros-as. Un flechazo es la vibración de los sentidos despertando nuestra alma mientras reconocemos a alguien que nos resulta familiar y del cual ya sabemos sin saber; sea un vínculo de amistad, sea un vínculo de amor sentimental. Entre dos que serán amigos-as , antes de que se establezca el afecto, pueden producirse circunstancias con intereses y/o ideologías y/o formas de comprensión humana próximas que favorecen la creación de un vínculo de amistad de orden más progresivo. Lo importante en ambos casos es el cuidado y el cultivo de esta alianza pues la amistad, se origine como se origine, precisa de riego y comunicación frecuentes; incluida la telepática, cuántas veces nos ha llamado un-a amigo-a y le hemos confesado sorprendidos, ¿sabes que estaba a punto de llamarte yo? ¿sabes que estaba pensando en ti ahora mismo?. Sin ese abono periódico -según se precise, según el grado de profundidad, según las fases que atraviese la propia relación-, la amistad también puede marchitarse.
En el vínculo amistoso hay dos verbos imprescindibles que cuando se erosionan -pues el verbo es acción y en tanto que acción precisa de presencia- afectan al discurrir de la relación: compartir y conversar. ¿Cómo mantener el vínculo amistoso y el sentimiento de afecto intactos sin compartir ni conversar? Existe un acuerdo tácito en el vínculo amistoso en el que se le pide al amigo-a que comprenda cualquier cosa, en ocasiones que ampare cualquier cosa, en pocas, escasas, ser cómplice de algo al límite de lo moralmente aceptable, incluso de lo legalmente aceptable, rasgo que los clásicos denuncian pues delata una falta de calidad en la amistad, pero esta comprensión rayana en lo amoral para con el amigo-a se hace inviable si no hay experiencias compartidas o conversaciones que derrochar con cierta frecuencia. Compartir de tanto en tanto y conversar de tanto en tanto son las únicas maneras de ir acompañándonos en nuestra personal transformación de vida en el camino que nos ha tocado transitar. A menudo, las separaciones entre amigos y amigas las sentencia el tiempo, la ausencia y el silencio.
Cualquier persona supera el dolor de un desamor y llega a perdonar a aquel o aquella que, por las razones que fueren, no supieron o no pudieron gestionar mejor el final de una relación; incluidas las infidelidades, las mentiras, los desaires. Pero la traición de un-a amigo-a es una herida difícil, muy difícil de curar; casi imposible. Pues a un-a verdadero-a amigo-a se le puede permitir la discrepancia, las salidas de tono, las bromas cargadas de ironía, las ausencias misteriosas, la indisponibilidad momentánea ante un reclamo puntual, pero lo que no se le perdona -o cuesta tanto que se necesitan varios lustros o varias vidas-, pues no entra en el manual de ética de la amistad, es que quebrante la confianza otorgada de las reglas implícitas que se han ido pactando en esa amistad. Es más fácil que dos que fueron amantes se reencuentren en el corazón que dos que fueron amigos-as pero sufrieron la herida de la traición vuelvan a serlo. Me resulta inevitable recordar una de las grandes películas cuyo tema central es la traición entre dos amigos: Ben-Hur. La primera película que vi en el cine. Tenía diez años y me fascinó. Messala, vencido tras la carrera de cuádrigas, al borde de la muerte, en la mesa del cirujano, con las piernas tan maltrechas que deben amputarse, no permite que el médico actúe porque espera la llegada de Ben Hur. El médico le insta a darse prisa, su vida está en peligro.
-Él vendrá -ruge Messala. Cierto. Al fondo de la imagen, la figura del amigo traicionado, que se ha cobrado su venganza, acude a la llamada. Él vendrá contiene todo el despecho del que es capaz de sentir un amor incondicional traicionado. Sea o no, Ben-Hur la historia de un amor homosexual encubierto entre el príncipe Ben-Hur y el tribuno Messala, como escritores como Gore Vidal argumentan, es sin duda la historia de una amistad truncada y el terrible mal que eso puede llegar a provocar. Sólo el que fue tu verdadero amigo puede convertirse en un enemigo de calidad.
La amistad es uno de los más nobles vínculos que pueden establecerse entre dos seres humanos libres. Como afirma Albert Camus, la amistad es la ciencia de los hombres libres. Añado aquí que la amistad contribuye a la formación de la persona en los valores que nos hacen más humanos, más persona en cuanto a sujeto que convive en concordia con otros sujetos, y nos alejan de la apatía y la falta de compasión con lo ajeno. En este instante considero a los animales como seres también susceptibles de generar vínculo amistoso. No en vano el dicho recuerda que el perro es el mejor amigo del hombre. En definitiva, conocerás la calidad ética de una persona, por la calidad humana de sus amistades. O lo que es lo mismo, dime con quien andas, te diré quien eres.
Recientemente he leído en una noticia que me ha congratulado: La amistad favorece la salud de las personas. Un equipo de investigadores de la Universidad de los Ángeles se sorprendió al comprobar que cuando es liberada la hormona de la oxitocina frente al estrés, los amigos sienten la necesidad de agruparse. Y cuando se juntan, la oxitocina aumenta, la dopamina aumenta -estimula el amor y la ternura- y la fenilalalina aumenta -genera entusiasmo y alegría-, cosa que ayuda en gran medida a liberar el estrés y provoca sensaciones confortables y divertidas. Además, reduce los riesgos relacionados con la presión arterial, el colesterol, prolonga la vida y, para concluir el resumen, confirma -científicamente, cosa que en nuestra sociedad tiene ahora más seguidores dogmáticos que la fe y/o las creencias tradicionales- que la amistad ayuda a superar los momentos críticos. La pieza se la he enviado a dos de mis mejores amigos. Estoy seguro de que la amistad alarga la vida, escribió mi amigo. Realmente me encantan estos estudios científicos que validan obviedades, respondió mi amiga.
Un-a amigo-a no es un-a terapeuta, aunque a veces lo parezcan. Sin embargo, un-a buen-a amigo-a es la escucha, la palabra y el refugio que nos recuerda siempre que caminamos acompañados-as, que no estamos solos-as en el universo. Qué mal se va aguantando la soledad con el tiempo, el papel qué ingrato se vuelve, cómo se llaman los ojos de un amigo reflejados en un vaso de vino; se daría por esa mirada todos los imperios, escribe Carmen Martín Gaite en uno de sus Cuadernos de todo. Martín Gaite que nunca dejó de profundizar en la búsqueda del interlocutor-a deseado-a, esa mirada, esa voz, ese cómplice vital, esa alma ajena pero familiar con la que vamos hilando la vida en conversaciones, en cafeterías, en cartas, en regalos, en fiestas de bailar, en lecturas compartidas y recomendadas, en borracheras de juventud, en recuerdos y olvidos, en los dolores que nos asolan, en las alegrías que nos llenan, en la celebración constante de la risa y en el llanto compartido pupila frente a pupila, pues la amistad es la enciclopedia de nuestra memoria personal conservada a duetto en momentos de luz, de penumbra y oscuridad.
La amistad es la gloria de mantenerse unidos-as a pesar de las tempestades, es el balcón desde el que se comen pipas mientras se sueña despiertos-as y es la risa contagiosa que vertemos en momentos efímeros que se viven como eternos.
La amistad nos concede el don de la ligereza y nos ayuda a comprender que esto que llamamos mundo sin compartir, sin respetar, sin escuchar, sin aprender, sin ponerse en la piel del otro-a es un lugar frío, muy frío, glacial, desprovisto de la magia del vivir, de todas esas cosas que hacen que la vida valga la pena y la alegría.

Laura Freijo Justo
Santa Coloma de Gnet, viernes 29 de enero de 2016

miércoles, 6 de enero de 2016

¡Gracias 2015! ¡Bienvenid@ 2016!



* Ilustración de Rafael Arjona

Nuestros cuerpos cobran vida de en mitad de la nada. La existencia donde no hay nada explica el dicho: 'La forma es vacío'. Y el vacío posibilita todas la cosas explica el dicho: 'El vacío es forma'. No hay que considerar por separado estas dos cosas.

HAGAKURE. La senda del samurai, Yamamoto Tsunetomo


Llegamos al inicio de un nuevo año. Llegamos con las alforjas cargadas de experiencias, recuerdos, dádivas, escritos, herencias, diálogos, encuentros, nuevas puertas abiertas, multitud de personas con las que nos hemos relacionado y que, de una forma u otra, han dejado su pequeña, grande, mediana, diminuta, apenas visible huella, pues nada de lo vivido nos es ajeno. Llegamos al día de reyes, reinas, pajes, paquetes, torteles, familia, amigos, cartas internas, externas y caligrafiadas con un propósito de ser las mejores personas que podamos, las más compasivas, las más generosas, las que siguen aprendiendo cuál es el verdadero ejercicio del compartir y sabiendo que no siempre lo conseguiremos; ese será nuestro reto. Llegamos a estos albores de 2016 con la esperanza intacta, con la orilla de los vivos y los muertos y las sombras y los mundos visibles e invisibles ofreciéndonos tantas posibilidades para crear camino que rogamos saber elegir, saber decidir, saber hacer, saber deshacer y saber declinar cuando la página del libro no sea la que nos corresponde. Llegamos, nos paramos un momento, respiramos y seguimos caminando. Y en esta respiración decimos: 


El video clip que aquí os dejamos '¡Gracias 2015! - ¡Bienvenido 2016!' es un resumen sintetizado en imágenes de lo que ha sido el recorrigo artístico, pedagógico y humano de Laura Freijo Justo, dramaturga, directora, pensapoadora y periodista. Editado por la sister Gertrudis Losada.

Laura Freijo Justo quiere agradecer especialmente a Josep Martí, autor de la foto de apertura de este video-clip, realizada durante la representación de Las Caras B en el Club Cronopios el 7 de julio; a Margarita Ponce, Assumpció Ortet y Sergi Dantí intérpretes de la lectura Després de tants anys, de Pilar Obregón. A la poeta y artista escénica Jara Coscu por compartir escenario en la timba poética Amigas de lo raro. A Nathalia Paolini, Sergi Dantí, Elisa Lein y Cecilia Bellorín, intérpretes de El Protocolo, de Nina Rocha. A Gaby Sun por las imágenes de Soy lo que estás buscando. A Ana Simón, Anabel Agorreta, Mª Carmen Lozano e Isabel Pastor del grupo de teatro LA COLMENA que interpretó la lectura Los peces también pasean, de Enrique Ferrando. I, por último, a les actrices protagonistas de El camí del colibrí, Angie Bravo, Bea Vilaseca, Gemma Castell, Mena Santana, Mónica Ixchel, Chuss Leiva, Mercè Espelleta y Nadia Zúñiga.

Gracias también a PROJECTE VACA (sobretodo a Yanina Marini, compaña coordinadora en el laboratorio TRANSformer), al TEATRE LA COLMENA (Joan Fernández y Andreu Banús), al grupo DONA CANÇÓ (Alicia Martel y Karla Maskorro), a LA BiblioMusiCineteca (Ferran Baile, Sònia Garcia, Sac Nicté y resto de la familia) y a todos y todas las autoras que han participado en mis talleres FICCIONANDO 2015: Pilar Obregón, Nina Rocha, Enrique Ferrando, Gina Medina, Juan Ángel Losada, Sílvia Vidal, Yaneys Cabrera, Omar Puga, Eduard Borràs, Chus Rodríguez, Margarita Ponce, Sabela Vázquez y Josefa Salguero.


¡Feliz, próspero y artístico 2016!







martes, 6 de octubre de 2015

Imaginación y libertad: el arte de construir realidad




(*) Artículo publicado en el número XXVI de la revista EXCODRA
(**)   Fotografía de Martin Stranka

El origen de las palabras, acostumbra a desvelar su verdadero sentido. Exento de la carga adicional que la gente, en su uso común del lenguaje, le concede afectada por creencias, sistemas culturales y educación familiar, nos devuelve a su sentido primigenio. Etimológicamente imaginación procede del latín imago, -inis que significa imagen. Si el pensamiento se expresa a menudo en ideas que pretenden conocimiento, la imaginación habla mayoritariamente en imágenes. Imaginando vemos. Cual profeta sobrecogido por una nueva que viniera a advertir o a alegrar al ser humano, la imaginación nos captura para transportarnos a una dimensión que genera realidad. Pues la realidad no es más que aquello que vivimos, experimentamos y recordamos como propio.
El creador o la creadora trabaja con tres herramientas bien afinadas: imaginación, intuición e información. Hermanastras paridas de la misma madre que abren puertas para la construcción de esas realidades ficcionadas que tantas veces se han convertido después en realidad. El creador o creadora es un faro que augura, que guía en la sombra y en la luz, una especie de zahorí que encuentra el agua necesaria para apaciguar nuestra sed espiritual, nuestra sed de conocimiento, nuestra sed de mañana. Imaginación e intución son visión y conocimiento instantáneos, mientras que información es el soporte imprescindible que da verosimilitud a las dimensiones que han generado las hermanas mayores. La información constata el camino abierto por la imaginación y la intuición. Recuerdo haber escrito sin saber una escena que sucedía en un puente sobre un río importante de la ciudad de Düsseldorf. Ese río no solo existía en mi imaginación, también estaba en la realidad. O haber utilizado un viento de fuerte embergadura como personaje importante en mi obra Refugio en las Rocosas y después comprobar que el viento Chinook existe en las Rocosas y además tiene unas características muy particulares.
La imaginación es el territorio donde el creador y la creadora se permiten la honestidad de ser libres sin juicios de valor. De ahí que los régimenes totalitarios intenten siempre la conquista de las imagos colectivas a través de propaganda y de la creación de historias alternativas que se impongan a las que contradicen un discurso intelectual, moral y ético únicos y colonizadores. Pero la imaginación, se reafirma aún más, cuando es acosada, cuando hay un intento de destrucción o transformación a la carta, porque la imaginación es uno de los vehículos que utilizan las musas para transmitir a los diferentes actores de la creación la diversidad de la condición humana a través de historias múltiples, diversas, particulares y concretas y, por tanto, universales. Y es a través de esa multiplicidad donde la verdad emerge. Nunca la conquista de la imaginación puede llevar implícito un sometimiento, sea de la forma que sea, del ser humano.
La imaginación es esperanza, es compasión. Gracias a la imaginación somos capaces de ponernos en el lugar del otro, de la otra, saber lo que sienten, lo que aman, lo que padecen, lo que anhelan, lo que celebran. Es también una llave hacia lo que todavía no existe en la dimensión de lo tangible, una guía para alcanzar otro horizonte, unos zapatos nuevos para seguir caminando hacia lo desconocido. Con la imaginación vivimos presentes paralelos, en Barcelona y en Rapanui, en Oslo y en Johanesburgo. A lomos de su caballo, de su elefante, de su dromedario, de su dragón, de su nave espacial viajamos sin problemas en el tiempo, inventamos nuevos espacios, nuevos paisajes, nuevos planetas, nuevas galaxias, internas y externas. La imaginación es arma de construcción masiva y es consuelo del alma. Es el ingrediente básico para aspirar a un grado de libertad que en la vida real siempre encuentra obstáculos, ya sean sociales, ya sean propios. Incluso es experiencia. Permitidme otra autocita con un pensapoamiento propio. Vivamos o no lo imaginado,/ la experiencia de lo imaginado,/ ¿cuántas veces has vivido?
La imaginación es fe en esta senda ignota que llamamos existencia, fe en el género humano que tantas veces nos decepciona con su barbarie. Campo de sueños y de despertares. Cuando se despertó, la vida seguía ahí, durmiendo a su lado.



domingo, 6 de septiembre de 2015

Somos las historias que contamos



El pensamiento poético de Chéjov se fundamenta como poética de la experiencia, cuya finalidad artística consiste en representar verazmente la vida. Por eso Anton Chéjov, recomienda a su hermano Alexánder, el 6 de abril de 1886: 'No imagines sufrimientos que no hayas experimentado y no dibujes cuadros que no hayas visto'. 
Del prólogo 'Consejos a un escritor. Cartas de Chéjov'.
Las historias nos escogen. A mí me gusta pensarlo. Como escritor@s, somos su canal de expresión. Forma y contenido. Género. Tono. A menudo lo compruebo en los talleres de escritura teatral que imparto y coordino. Todos venimos al mundo cargados de historias propias y ajenas que no nos pertenecen. Hay muchas maneras de escribirlas, el taller de escritura teatral FICCIONANDO es una más que le abre la puerta a la voz de todos los personajes que son siempre los portadores del mensaje.
De todas las historias que traéis, se impone una. Una claramente. Es la que necesita salir, ver la luz, ser escuchada, recibida, primero por nosotr@s mism@s, después por un público que, al ser humano, encontrará sin duda resonancias de sus propias historias, esas de las que también son portadores. Porque, como dijo uno de tantos maestros, nada humano nos es ajeno.
El recorrido del proceso de escritura es el camino que nosotr@s como escritor@s y guías seguimos para hallar aquello que hace de nuestra historia un pedazo único de la gran cosmología que es el ser humano. Lo que nos toca, tiene la oportunidad de tocar, de timbrar al umbral que nos conducirá por los avatares y la peripecia del héroe o la heroina, protagonistas de nuestra historia. Porque antes de llamar fuimos llamados. Llamados para contar una historia y a través de esa historia convocar así el poder de la palabra escrita que después se encarnará en escena, con unos actores y actrices que la vertebrarán y un público que complementará el sentido final. Pues el autor y la autora generos@s dejan siempre margen amplio para la recepción.
Después, la obra ya no es del autor o de la autora, pertenecerá al inmenso mapa ficcional que nos configura, nos arma y nos desarma, nos motiva y nos mueve, nos previene y nos empuja. Gracias a las historias que recibimos, las que vivimos y las que entregamos, comprendemos mejor el mundo y la condición humana. De eso precisamente, y más que ningún otro arte, habla el teatro.
FICCIONANDO Tardor / Otoño 2015. Más información laura@laurafreijo.com.
Ilustración de Rafael Arjona

lunes, 31 de agosto de 2015

FICCIONANDO Otoño 2015: ¡Atrévete a escribir teatro!



Foto de la lectura Las cosas por su nombre, de Graciela Gil

De Óscar Chocano Almanza

El acontecimiento, a menudo, se decide a nuestras espaldas. Cuando nos sucede, es que ya ha tenido lugar. Ya ha pasado, ocurrido. No podemos verlo de nuevo u observarlo, porque el tiempo nos arrastra lejos de él. No queda más que el impacto de su aparición, de su llegada, de su entrada en lo visible. Nuestro visible. Esta es la manera en que me gusta contemplar una historia. Creer que es ella quien se presenta a mí, no que soy yo quien la inventa. Situada en el lugar exacto de mi ángulo muerto, de mi punto ciego, yo no puedo verla y, de súbito, surge. Ella me ha visto antes de verla yo. Yo no invento nada, trato simplemente de acoger.

Prólogo de Bosques, de Wajdi Mouawad


FICCIONANDO: De l'experiència a la ficció. Nou taller d'escriptura dramàtica de curs natural: Vuitena edició! Com escriure una obra de teatre de tall clàssic sense renunciar a l'orginalitat, l'interès I el divertimento. Una història. Un plantejament, un nus i un desenllanç prioritzant sempre l'escolta i les necessitats del text abans que la veu i els desitjos impositius de l'autor/a. No es precisa experiència prèvia però sí compromís amb la pròpia obra.
FICCIONANDO: De la experiencia a la ficción. Nuevo taller de escritura dramática de curso natural: ¡octava edición! Cómo escribir una obra de teatro de corte clásico sin renunciar a la originalidad, el interés y el divertimento. Una historia. Un planteamiento, un nudo y un desenlace priorizando siempre la escucha y las necesidades del texto antes que la voz y los deseos impositivos del autor/a. No se necesita experiencia previa pero sí compromiso con la propia obra.

Tots els dimecres des del 23 de setembre al 4 de novembre, ambdós inclosos d' 11 a 14 h o Tots els dijous des del 24 de setembre al 5 de noviembre, ambdós inclosos de 19 a 22 h. Tú decideixes. Places limitades. Possibilitat de pagament fraccionat. Indicacions per a la inscripció i dossier: laura@laurafreijo.com.
Todos los miércoles desde el 23 de septiembre al 4 de noviembre, ambos incluidos de 11 a 14 h. o Todos los jueves desde el 24 de septiembre al 5 de noviembre, ambos incluidos de 19 a 22 h. Tú decides. Plazas limitadas. Posibilidad de pago fraccionado. Indicaciones para la inscripción y dossier: laura@laurafreijo.com.

Obres que han sorgit d'altres tallers FICCIONANDO: La víspera, de Joaquín Pedretti, Eusebio ha muerto, de Valentina Calandrello, Lo inverosímil, de Óscar Chocano, Las cosas por su nombre, de Graciela Gil, El dia que Sean Penn em va mirar, de Teresa Méndez, Després de tants anys, de Pilar Obregón o El protocolo, de Nina Rocha, entre d'altres. La BiblioMusicineteca. C/ Vilà-Vilà, 76 bxos (www.labibliomusicineteca.cat). Metro Paral·lel. L2 y L3. Coordina: Laura Freijo Justo / 676 31 21 67. Il·lustració de Rafael Arjona (www.rafaelarjona.net)
Obras que han surgido de otros talleres FICCIONANDO: La víspera, de Joaquín Pedretti, Eusebio ha muerto, de Valentina Calandrello, Lo inverosímil, de Óscar Chocano, Las cosas por su nombre, de Graciela Gil, El dia que Sean Penn em va mirar, de Teresa Méndez, Després de tants anys, de Pilar Obregón o El protocolo, de Nina Rocha. La BiblioMusicineteca. C/ Vilà-Vilà, 76 bxos (www.labibliomusicineteca.cat). Metro Paral·lel. L2 y L3. Coordina: Laura Freijo Justo / 676 31 21 67 Ilustración de Rafael Arjona (www.rafaelarjona.net)

Autoras y autores de FICCIONANDO opinan

Si se quiere escribir teatro, Laura es la persona indicada para acompañar en el proceso creativo. Se escribe desde el primer día y la obra crece al calor de sus comentarios, reflexiones e indicaciones. Crece y se termina con su puesta a prueba a través de una lectura dramatizada. Un recorrido que activa el entusiasmo por la escritura. Karel Mena

Es un curso con una muy buena combinación de teoría y práctica. Los consejos y reflexiones te las llevas para siempre y para más allá de la escritura. Alicia Crespo

He hecho el taller con Laura Freijo porque me sentía desmotivada con la escritura creativa. Si bien escribo, nunca me había atrevido con la dramaturgia. Laura es una profesional y sabe cómo restablecer ese flujo con la creación que, a veces, por diferentes situaciones, se ve disminuido. Tengo casi finalizada mi obra y he descubierto un género, es decir, una nueva posibilidad de expresión. Gracias Laura. Míriam Ballesi

Me gustó especialmente que fuese un taller tan práctico. Laura es una persona seria (en el mejor sentido de la expresión) y muy profesional. Desde el primer momento, sabe crear un clima de trabajo y de compañerismo que alientan la creatividad y ayudan a sacar lo major de uno mismo. Y al final, inesperadamente, surgen pequeñas grandes obras. Àlex Masllorens

La propuesta FICCIONANDO II de Laura me atrajo porque aunque me encanta escribir, a la hora de la verdad, además de insegura soy haragana. También me gustó el aspecto maratoniano de la propuesta; la presión de presentar los “deberes hechos” en cada sesión fue un estímulo positivo. Vamos, que Laura sabe un rato de animar a la gente a ponerse las pilas.
Si estás pensando apuntarte, no te lo pienses más. Graciela Gil

Gracias a este taller descubrí una nueva forma de expresión escrita en mi vida: el guión teatral. Cómo una idea basada en experiencias íntimas se puede convertir, únicamente a través del diálogo (lo que se dice, lo que se calla o lo que se miente) en una pieza única donada con amor al lector/espectador. Lo personal en comunión con la globalidad que nos une. Esther Garrido

FICCIONANDO me dió la oportunidad de desbloqueo con la escritura. Ha sido una reconciliación con la pluma y el papel. Aún teniendo bloqueos, ¡recuerdo las herramientas que nos diste! Yo tengo sensaciones de bienestar y al mismo tiempo angustia que tu me ayudaste a enfrentar y superar para escribir. Finalizando, ¡te doy las gracias completamente sinceras porque sigo intentando y me viene tu voz alentadora a la cabeza! Nina Rocha

Yo hice el taller de escritura teatral Ficcionando dirigido por la dramaturga y periodista catalana Laura Freijo. Decirles que es una experiencia única trabajar bajo la dirección de Laura, es una vivencia directa, humana, divertida, te da caña a montón y con una base de libre pensamiento. Patricia Graber

Por experiencia propia, recomiendo a todos los guionistas que quieran profundizar en el desarrollo de las voces dramáticas de sus personajes que se animen a cursar el nuevo taller de Laura Freijo. Como muestra, os dejo el "happy end" de la lectura dramatizada de 'Las cosas por su nombre', de Graciela Gil, obra extraída del taller de dramaturgia FICCIONADOS impartido por Laura Freijo. Óscar Chocano 

Ensayo de El Protocolo, de Nina Rocha con la actriz Nathalia Paolini interpretando a Paula
(*) Foto de Gertrudis Losada

Todo drama se desarrolla a partir de dos opuestos en confrontación. Y todos los dramas pobres, melodramas, muestran solo una de las partes. Shakespeare no dejó que se entrevieran en ninguna de sus piezas juicios personales. Muestra personajes que son capaces de acciones terribles, pero con una gran capacidad para auténtica compasión. Eso significa entrar a lo más profundo y comprender totalmente un punto de vista que nunca imaginaste que podrías compartir. Ves a alguien comportarse de una manera que, en un momento te hace pensar 'es terrible' y a la vez sientes profundamente que lo entiendes. Eso es lo más necesario en el mundo de hoy. Amor y compasión.


Peter Brook. 'Babelia'. 5 de mayo de 2012

sábado, 8 de agosto de 2015

Las niñas de la línea azul




En la vida rigen muchas reglas no inscritas en ningún libro, ni sagrado ni científico ni oculto en un sarcófago abandonado. Una de ellas es la ley de compensación en el dar y recibir. Por supuesto, hay personas cuya inclinación más natural es dar y otras recibir, sin embargo sabemos que descompensar en demasía esta ley natural supone desequilibrios a veces insalvables en cualquier tipo de relación; quizás la que mejor los soporte sea la amistad. Por eso, tras impartir talleres en los que mi función primordial es dar, aunque lo que reciba sea mucho, después hago lo posible por recibir nuevos conocimientos y experiencias gracias a los talleres de otr@s. Ese es el caso de mi compañera y admirada Maria Stoyanova, que la semana siguiente a la primera fase del TRANSformer 2015. El camí del colibrí, me guió durante una semana de workshop introductorio al Método ATELIER. Un método que trabaja a partir de la experiencia personal, con material propio, abundando en la investigación, la repetición y el riesgo de estar siempre fuera de la zona de confort. Así es como he empezado a darle un poco de forma a mi solo Gracia_nova. La hija de Gracia_no.

Un día, de camino a La Cháchara, donde se imparte el taller, iba tomando notas en un vagón de la línea azul con mi pluma recién comprada en la ABACUS con la agilidad que acostumbro; no es alarde, son décadas de práctica. Copiaba una nota de la introducción de la última obra de Mouawad que cierra la tetralogía 'La sangre de las promesas', CielosProceso característico del héroe trágico, que comete su error, lo purga y comprende dolorosamente. De pronto, desde mi izquierda, me siento observada. Giro la cabeza y una niña me mira con enorme curiosidad.

- Escribe muy bien ese... boli...
- Sí, pero no se llama boli, se llama pluma
- Ah, pluma...
- (Otra niña, a la izquierda de la que habla primero) ¿Qué escribes? ¿Qué estudias?
- (Pausa. Busco la precisión y la comprensión) Cosas que me interesan. Bueno, sí, quizás estudio, sí...
- (Otra niña, esta vez enfrente) ¿Haces resúmenes?
- Tomo nota de las frases que me parecen interesantes y que después igual me sirven para mi trabajo... (A la primera niña) Esta pluma la venden en la ABACUS y no es cara.

Estoy a punto de soltarles la máxima de Carmen Martín Gaite: las cosas importantes se escriben con pluma. Pero me abstengo. Son muy pequeñas, máximo diez años. Es temprano, les ha debido de resultar extraño encontrarse a alguien que antes de las diez no mira el móvil o un aparato electrónico y toma notas en una libreta en el metro con un artefacto desconocido como es una pluma en la era de la tecnología internáutica. La primera niña, la de mi izquierda, parece anotarse los datos, ¿le pedirá a su madre que le compre un pluma?

- (La niña de al lado de la primera niña) ¿En qué trabajas?
- (Buena pregunta. Pausa.) Hago teatro. Escribo, interpreto, dirijo...
- Ah, te escribes tus guiones y luego los interpretas...
- Sí, eso...

Me callo, superando la tentación de seguir hablando con la inocencia, que es enorme. Las niñas van en grupo. Sigo escribiendo, alguna todavía me observa un rato. Pienso que quizás he sembrado una flor. Cuando menos les he dado una palabra nueva. Eso es algo.


Tal vez la nota en el metro que complementa mejor este post sea  otra copiada en otro momento de metro de otro prólogo interesante sobre los últimos poemas de Ingeborg Bachmann, la gran poeta austríaca que según me contó mi amigo Albert, murió a causa de un cigarrillo nocturno mal apagado. No puede ser la tarea del escritor negar el dolor (el gran dolor secreto, que distingue al hombre de todas las criaturas), borrar sus huellas, hacerlo olvidar. Debe, al contrario, reconocerlo y, una vez más, para que lo podamos ver, renovarlo. Porque todos queremos llegar a ver. Y aquel dolor secreto es el que nos hace sensibles para la experiencia, en especial, para la de la verdad. La verdad se le puede exigir al hombre.

En Gracia_nova, la hija de Gracia_no hay sin duda una exigencia de verdad. Como acostumbra a haberla en las búsquedas y encuentros de todos mis trabajos creativos. Ésta quizás una verdad al cuadrado porque cuanto origen, por necesidad de saber, encontrar, una purga universal. No sé, últimamente aún sé menos.

Pero lo de siempre, no me hagáis mucho caso, haceos caso a vosotr@s mism@s, puede que no os vaya mejor, pero al menos será auténtico. ¡Buenas vacaciones!

(*) Foto de Gertrudis Losada.

viernes, 12 de junio de 2015

Qué bueno coincidir, qué bueno que me actualices



Conocí México antes de ir a México. A través de mis buenas amigas Gabysun, Ivonne y Olga. Los territorios de otros lares viajan siempre en el corazón de las gentes que los saben guardar para luego entregarlos libres. Así fue como sentí el llamado de esa inmensidad cuyas tribus aborígenes son unas 53, más los y las descendientes de españoles. 
Para ser amiga o amigo de alguien no es necesario verse muy a menudo, basta con saberse dentro del círculo íntimo de respeto y benevolencia de esa persona. Así me siento yo con estas tres extraordinarias amigas. Comadres. Sisters, compañeras de viaje en la cercanía del alma y en la lejanía de la tierra y los mares. 
Pero los tiempos nos acercan y los aviones nos hacen coincidir en el espacio y una agradece sobremanera que la tecnología se ponga de parte de la amistad verdadera. Así que asisto a una conferencia en el espacio Chef de Caprabo de la Illa que imparte mi amiga Gabysun, exploradora de tendencias de esta civilización siempre en movimiento, siempre a la búsqueda de nuevos horizontes.
Al dedicarme a veces a la escritura interior, me despisto de los grandes y revolucionarios cambios que constantemente estamos viviendo. Gaby es co-fundadora de L1452, o lo que es lo mismo, Leonardo 1452, el nombre y la fecha de nacimiento del genio italiano. Su proyecto es la búsqueda, captura y transmisión de las nuevas formas de inclinación que tiene nuestra civilización a la hora de manifestarse en la persona y sus gustos. Marca con cierto desagrado el mal uso del término 'tendencia' por parte de los medios de comunicación. Tendencia no es sinónimo de moda, explica. Tendencia es algo que a simple vista no se ve, pero para el instinto de mi amiga Gabysun, cazadora de invisibles movimientos, es algo que se detecta en su más incipiente manifestación, cuando todavía no es más que un embrión de la ola que llegará a alcanzar en la sociedad. Tendencia es la manera contemporánea, eléctricamente actualizada de entender en profundidad un cambio en la cultura, en las personas, en la civilización de un país. Tendencia es el contagio que pasa de ser imprevisible a previsible hasta que una nueva ola dibuja un nuevo horizonte. Sea en el sector que sea.
¿Cómo se traduce esto en las empresas y sus transformaciones para adecuarse a los nuevos consumidores? Se trata de avanzarse al cambio para preverlo desde su origen. Cuando una compañía ignora estos cambios se convierte en un desguace de antiguallas. Resulta poco innovadora y queda retrasada en el camino hacia las nuevas sociedades. Para decirlo de forma fácil, como lo hace mi amiga Gaby: se sale del camino. Out of the road. Entendamos empresa como ente para generar riqueza de entendimiento a través de eso que llamamos dinero y entendamos consumidor como aquella persona que tiene una serie de necesidades que cubrir, a veces primarias, a veces accesorias.
¿Cómo detectar las señales del nuevo camino? Identificando los cambios a través de prioridades, valores y hábitos. La imagen de un gatito blanco resbalando sobre sábanas de raso nos pone de manifiesto cómo nuestros despertares diarios buscan a menudo ese aparato llamado móvil en el que chequeamos qué pasó con nuestra publicación en el blog, cuántos 'me gusta' han clicado en nuestro chascarrillo, cómo ha sido recibido nuestro selfie del día anterior, qué aceptación tuvo mi nueva foto en instagram o qué corriente de opinión generó mi último tuit.
Mi amiga Gaby vive en una ciudad cosmopolita donde las haya, cuyos barrios, allá llamados colonias pues sus extensiones son inabarcables, tienen distancias casi imposibles de asumir en un cotidianidad de hora punta. Se tarda 3 horas y media en cruzar la Ciudad de México cuando la ciudad está en plena ebullición. Además, México DF es una ciudad que no deja de crecer, de ampliarse, de reinventarse, de acoger a nuevos recién llegados. Como decía mi comadre Ivonne, todo el mundo está cansado de México, pero todo el mundo quiere vivir en México.

- ¿Dónde vives? - se pregunta antes que el sexo para ver si se es compatible en pareja, apunta Gabysun. ¿En qué colonia?

Mi amiga nos ilustra con ejemplos de nuestra propia sociedad española-catalana para que nos demos cuenta de hasta qué punto están cambiando nuestros valores. Los cambios que, por ejemplo, ha sabido asimilar una carcasa tan antigua, tan clásica como la familia. La familia en el s.XXI persiste pero se ha ampliado de una manera increíble en formas y hasta las creencias más tradicionales están aceptando animales, personas del mismo sexo, dobles madres, dobles padres, abuelos por partida cuádruple por cada progenitor... Solo el 25% de las familias mantienen la estructura tradicional que nos enseñaron nuestros padres.
¿Quiénes son los primeros en innovar tendencias? Gabysun ahora nos presenta a los early adopters. Entusiastas de cualquier sector que se prestan a las cosas nuevas que surgen en los diferentes sectores en los que, de un modo u otro, son especialistas y precursores de lo que serán tendencias multitudinarias en un futuro a corto o medio plazo. ¿Cuál es el campo o los campos de juego donde se pueden registrar las primeras vibraciones de estos cambios que ya están siendo promovidos por algunos early adopters? En las conversaciones de la gente que lanzan nuevos imputs o afirman hechos diferenciales que se están produciéndo a su alrededor en las redes sociales. Pero lo diferente siempre se manifiesta en algún lugar ostensible. Por eso mi amiga no descarta el lugar en el cuál un Trendhunting se la juega y anota la tercera zona de acción: hay que patear la calle con el instinto del cazador. 
Cuando la charla acaba, los especialistas en marketing que asisten están encantad@s. Una servidora, que se siente ignorante de todas estas transformaciones, mira a su alrededor y confirma muchos de los cambios imparables que han aparecido en la conferencia y cómo a la vez lo tradicional sigue conviviendo en nosotras. Pues la necesidad de hablar y de contarnos los últimos tiempos no compartidos, se impondrá en forma de encuentro en una cafetería el día siguiente. Hablar, contarnos en vivo y en directo, mirándonos directamente a los ojos sigue siendo un valor irrenunciable en la amistad. 
Después de un buen rato conversando, como si el tiempo de nuevo no existiera, el sol de la tarde da paso a la lluvia renovadora. Sin paraguas, Gaby y yo corremos hacia la boca de metro. Podríamos hacerlo en la verde selva, con el arcoiris pisándonos los talones, o como aquella vez en Playa del Carmen donde el agua tropical mojaba tan rico, pero lo hacemos en el asfalto gris y el sentido es el mismo.

Qué placer volverte a ver, querida comadre.
Qué enorme alegría volver a compartir plática.

- Qué bueno ver tu 'solo' el domingo -me dice Gaby justo en la puerta del metro antes de salir. Será por algo que coincidió.

- Qué bueno escucharte en tu conferencia. 

Será por algo, comadre. 


(*) El concepto 'Trendhunting' quiere decir 'cazar tendencias' de consumo.